Las dosis altas de vitamina B están vinculadas al aumento del cáncer de pulmón

El uso a largo plazo de dosis altas de suplementos de vitaminas B6 y B12 se ha asociado a un mayor riesgo de presentar cáncer de pulmón, de acuerdo a los resultados del estudio de cohorte Vitamins and Lifestyle (VITAL) publicados en versión electrónica el 22 de agosto en el Journal of Clinical Oncology.[1]

“Nuestros datos muestran que tomar dosis altas de vitaminas B6 y B12 durante un periodo prolongado podría contribuir a las tasas de incidencia de cáncer de pulmón en los hombres que son fumadores. Esto, sin duda, es una cuestión que requiere más estudios”, comentó en un comunicado el autor principal, Dr. Theodore Brasky, de The Ohio State University Comprehensive Cancer Center, en Columbus, Estados Unidos.[2]

En general, los hombres que tomaron dosis altas por más de 10 años tuvieron un aumento de 2 a 4 veces en el riesgo de cáncer de pulmón, en comparación con aquellos que no usaron tales suplementos, y el riesgo fue particularmente alto entre los fumadores. Sin embargo, este aumento no se observó en las mujeres.

Sin embargo, el Dr. Brasky enfatizó que las dosis a las que se refieren están muy por encima de las encontradas en una tableta multivitamínica diaria.

“Estas son dosis que solo se pueden obtener de tomar altas dosis de suplementos de vitamina B, y estos suplementos muchas veces están en la U.S. Recommended Dietary Allowance“, señaló el autor.

Este punto también fue destacado por varios expertos que no participaron en el estudio.

La Oficina de Suplementos Dietéticos de The National Institutes of Healthsugiere que los hombres de edad igual o mayor a 51 años necesitan una dosis de vitamina B6 de 1,7 mg al día (mujeres: 1,5 mg al día), mientras que para la vitamina B12 la dosis recomendada para adultos es de 2,4 μg diarios.

En este estudio, los hombres que tomaban la dosis más alta de suplementos de vitamina B (y que se encontró tuvieron un riesgo dos veces más alto de desarrollar cáncer de pulmón, en comparación con quienes no ingerían suplementos) habían estado tomando B6 a 20 mg diarios y B12 a 55 µg diarios por 10 años.

Detalles del estudio

El estudio VITAL tuvo 77.118 participantes, de 50 a 76 años de edad, que fueron reclutados entre octubre del año 2000, y diciembre de 2002.

Para este estudio, el Dr. Brasky y sus colaboradores se enfocaron en los 808 participantes que incidentalmente desarrollaron un diagnóstico primario de cáncer de pulmón invasivo, lo que se determinó mediante la vinculación prospectiva de los participantes a un registro poblacional de cáncer.

Poco más de la mitad (55%) de estos pacientes con cáncer de pulmón era del género masculino (n = 449).

El equipo estudió el uso de suplementos vitamínicos entre estos pacientes con cáncer de pulmón. Se basó en el auto-reporte, los participantes respondieron cuestionarios sobre el uso de suplementos, así como de la ingesta de alimentos, y hábitos de tabaquismo.

Los investigadores encontraron una asociación entre los suplementos de vitamina B y el cáncer de pulmón entre los hombres, pero no entre las mujeres.

Los hombres que habían tomado dosis más altas de vitamina B tenían casi el doble de probabilidades de desarrollar cáncer de pulmón, en comparación a quienes no habían usado suplementos.

Los hombres que eran fumadores, y que tomaban vitamina B6 en dosis altas, fueron tres veces más propensos (y los fumadores que tomaban B12 en dosis altas eran cuatro veces más propensos) a presentar cáncer de pulmón, que aquellos que no ingerían estos suplementos.

El análisis controló numerosos factores, incluyendo historia personal de tabaquismo, edad, raza, educación, tamaño corporal, consumo de alcohol, antecedentes personales de cáncer, o enfermedad pulmonar crónica, antecedentes familiares de cáncer de pulmón, y uso de fármacos antiinflamatorios.

“Esto establece a todos los factores influyentes como iguales, por lo que nos quedamos con un efecto menos confuso del consumo a largo plazo de la sobresuplementación de vitaminas B6 y B12“, comentó el Dr. Brasky.

Los investigadores abordan el hallazgo de por qué la asociación se encontró únicamente en hombres y no en mujeres, quienes en realidad formaron una proporción considerable de la población de estudio (44% del total).

“Hombres y mujeres tienen una susceptibilidad diferente al cáncer de pulmón inducido por el tabaco, y la suplementación con dosis altas de vitaminas B6 y B12 por tiempo prolongado puede promover un crecimiento celular más acelerado, así como carcinogénesis en células ya mutadas en hombres fumadores”, escriben en la discusión. “Debido a que la señalización androgénica regula las enzimas clave involucradas en las vías metabólicas de un solo carbono, el aumento de los niveles de andrógenos, o de actividad en los hombres, puede conducir a un efecto mayor”.

Un nuevo estudio está en camino, a fin de confirmar estos hallazgos en los hombres, así como a investigar si se observa una asociación en mujeres posmenopáusicas.

Advertencia a los consumidores

“La mitad de la población adulta estadounidense usa uno o más suplementos alimenticios”, comentan los investigadores.

“Nuestro estudio encontró que el consumo de dosis altas individuales de suplementos de vitaminas B6 y B12 durante un periodo de 10 años, se asocia con mayor riesgo de cáncer de pulmón, especialmente en hombres fumadores”, concluyen.

“De acuerdo con la evidencia previa de daño de otros suplementos vitamínicos sobre el riesgo de cáncer de pulmón en los fumadores, las asociaciones que observamos proporcionan pruebas que confirman que no deben ingerirse dosis altas de suplementos de vitaminas B6 y B12 para la prevención del cáncer de pulmón y, de hecho, que hacerlo podría aumentar el riesgo en los hombres, de presentar la enfermedad”, advierten los investigadores.

El Consejo de Nutrición Responsable, que es la asociación de comercio para los suplementos alimenticios y la industria alimentaria funcional en Estados Unidos, reaccionó rápidamente a los titulares, destacando los daños causados por los suplementos vitamínicos (el estudio ha sido ampliamente comentado en la prensa, y fue reportado en la cadena de noticias CNN).[3]

“Recomendamos a los consumidores que no permitan que titulares sensacionalistas en relación a este nuevo estudio alteren su consumo de vitamina B”, comentó la asociación, mientras resaltaba los beneficios “bien establecidos” de las vitaminas B, incluyendo la cognición, la salud del corazón, y los niveles de energía.

La asociación enfatizó que el hecho de basarse en el auto-reporte de consumo era una limitación importante del estudio, y que sus hallazgos “están en conflicto con los resultados de estudios previos, incluyendo un ensayo controlado aleatorizado, así como dos estudios que midieron los niveles séricos de vitamina B6, y demostraron una reducción en el riesgo de cáncer de pulmón”.

“Probablemente no necesiten preocuparse”

Reaccionando a los resultados del estudio, Jennie Jackson, PhD, conferencista en nutrición humana y dietética, de Glasgow Caledonian University en el Reino Unido, sugiere que los pacientes “probablemente no necesiten preocuparse”; la Dra. Jackson escribió un blog en The Conversation,[4] sitio que promueve el “rigor académico y el talento periodístico”, y que es financiado por varias organizaciones de beneficencia, y 65 universidades británicas.

Asimismo, la conferencista señaló que se trata de un estudio observacional, y que como tal, no “proporciona una prueba de la causalidad. Puede haber un factor completamente diferente que esté afectando el riesgo de cáncer, y que justamente se relacione con el uso de suplementos. Aunque los investigadores hicieron todo lo posible para explicar los factores conocidos que influyen en el riesgo de cáncer (como la edad, y la historia de la enfermedad pulmonar), pueden existir otros factores que aún estén por descubrirse.

“Para demostrar que estas vitaminas causan cáncer directamente, sería necesario un diseño experimental, como un ensayo clínico aleatorizado”, subrayó la Dra. Jackson.

“Si las dosis masivas de suplementos individuales de vitaminas B6 y B12efectivamente promueven el cáncer, esta no sería la primera vez que se ha observado que pueden causar daño”, comentó la especialista. “Los nutrientes que pueden prevenir el cáncer cuando se consumen en forma de alimentos, probablemente causen daño cuando se toman como suplementos purificados”.

“Por ejemplo, el beta-caroteno es la forma precursora de la vitamina A, que se encuentra en frutas y verduras”, continuó. “Comer muchas frutas y verduras que contienen beta-caroteno puede ayudar a prevenir el cáncer, pero tomar suplementos en dosis altas se relaciona con un aumento en la incidencia de cáncer de pulmón en los fumadores”.[5]

Este estudio fue apoyado por National Institutes of Health, National Cancer Institute, y Office of Dietary Supplements. El Dr. Brasky y sus coautores han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

 

FUENTE: http://espanol.medscape.com/verarticulo/5901811?src=soc_fb_170901_mscpmrk_espantop5_5901811#vp_3

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