Manifiesto por la dignidad y la vida de los y las migrantes

Somos un país migrante y un país de migrantes.

Hoy, hay más de 2300 niños enjaulados en la frontera México-Estados Unidos.

 ¿Por qué nos importa esto?

Sus padres han tenido que huir para salvarlos de la violencia, de asesinatos de paramilitares, narcos, del Estado, porque no tienen opción y porque la pobreza no permite vivir en muchas regiones del continente. Mientras no sepamos qué significa huir de la violencia, no podemos  juzgarlos.Juzguemos al gobierno de Estados Unidos y a los estados que desprotegen a los migrantes, los asesinan y los torturan. 2300 niños (3700 según cifras más alarmantes como las arrojadas por investigaciones de The Intercept) provenientes de países latinoamericanos han sido violentamente separados de sus padres, madres o acompañantes adultos. Hoy, a manos del gobierno estadounidense, se convierten en huérfanos.Nos importa porque hay niñas y niños ecuatorianos en esas cárceles durmiendo sobre concreto con una cobija de emergencia, sin pañales, sin leche materna, sin cuidados, sin saber si van a volver a ver a sus padres. Las jaulas se cierran con cadenas, por si los bebés tratan de huir.La niña ecuatoriana más pequeña localizada en la cárcel de Texas se llama Rosalita y tiene ocho meses de edad. No sabemos si Rosalita se reunirá con sus padres antes de morir de deshidratación, abandono o descuido. Una bebé ecuatoriana de ocho meses ha sido encarcelada por el gobierno de Donald Trump.En el centro de detención de niños en Texas, una antigua bodega de Walmart, hay bebés, lactantes, niños que aún no saben caminar, y son nuestros niños, hijos de migrantes, que envían remesas para que podamos seguir viviendo.Estados Unidos lidera hoy una guerra contra los migrantes. Su agenda promueve el militarismo global y se beneficia de las ganancias de la creación de cárceles, venta de armas y construcción de muros. ¿Con quién se enriquecen? Con los migrantes y con sus hijas e hijos. ¿A quién culpamos? A los migrantes, cuando son los gobiernos los que están torturando, expulsando ilegalmente y criminalizando la migración.Demasiado pronto hemos olvidado a la pequeña Noemí A., que fue violada a los 12 años en un albergue en Ciudad Juárez cuando trataba de reunirse con sus padres. Noemí se suicidó o fue asesinada por migrar: apareció ahorcada con una correa en el baño del albergue. Era de Cañar.
Por lo anterior, exigimos:
Libertad para todas las personas migrantes encarceladas como consecuencia de la implementación de las políticas migratorias del gobierno de Donald Trump, Michael Pence y de sus predecesores.La eliminación de fondos para ICE (Immigration and Customs Enforcement), sus 47 oficinas en el continente y el respeto de acuerdos internacionales de protección humanitaria en las fronteras de nuestro continente.Un trato digno que no atente contra su integridad física y mental o contra el derecho a la reunificación familiar.Que el gobierno de los Estados Unidos asuma las responsabilidades en las violaciones de estos derechos, haga pública la información sobre las víctimas de estas políticas y adopte medidas para reparar las vulneraciones provocadas.Que se cierren los campamentos de detención infantil y se dediquen los recursos necesarios para elaborar e implementar un registro único de identificación de los 3.700 niños en detención, y de los 1.465 niños que el gobierno estadounidense admite haber perdido.Que el Estado ecuatoriano rechace colaborar con las políticas estadounidenses de persecución a la migración, y en cumplimiento de los principios y derechos constitucionales, se pronuncie contra estas medidas exigiendo respeto para los ecuatorianos que viven en los Estados Unidos.El Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, a través del servicio exterior, debe velar por quienes son sometidos a violencias durante su trayecto migratorio, así como en los imparables procesos de deportación desde Estados Unidos.Hacemos un llamado urgente a las organizaciones, colectivos sociales, comunidades e instituciones académicas a apoyar toda forma de defensa de la dignidad de las personas migrantes. Informémonos, divulguemos, protestemos.Rechazamos la visita del vicepresidente de Estados Unidos Michael Pence del próximo día miércoles 27 de junio y hacemos un llamado para estar alerta ante la posibilidad de acuerdos bilaterales que vayan en contra de los derechos de las personas migrantes.
Migrar no es un crimen: es un derecho
Rechacemos la visita de Michael Pence al Ecuador mañana a las 16h00 en la plaza grande. Organicemos más acciones para rechazar esta visita. 

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FUENTE: https://es.scribd.com/document/382668467/Manifiesto-por-la-dignidad-y-la-vida-de-los-y-las-migrantes

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