URGENTE: ¡LAS ESTATINAS NO SALVAN VIDAS!

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Malcolm Kendrick es un médico escocés que escribe libros realmente divertidos. No hemos leido nada más ameno para explorar las falacias de la estadística médicas que su “Doctoring Data: How to sort out medical advice from medical nonsense

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Malcolm es miembro de “The International Network of Cholesterol Skeptics” (THINCS), una red internacional de científicos en contra de la manipulación existente en medicina sobre el colesterol y los alimentos con colesterol.

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Los científicos asociados a THINCS han recopilado la evidencia disponible al respecto y acaban de editar un libro; además, tienen en marcha una campaña de recogida de firmas para concienciar a la OMS de la necesidad de abandonar la hipótesis del colesterol (y la utilización ubicua de estatinas, sobre todo en prevención primaria) que tanto daño está haciendo en términos de efectos secundarios y dispendio de recursos públicos.

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El médico de familia, Sebastián Vignoli ya nos ilustró ampliamente con dos excelentes entradas sobre los datos existentes que señalan que la comida grasa no es tan mala como dicen y que la hipótesis del colesterol se podría haber mantenido durante 60 años gracias a los sesgos, el error aleatorio y los falsos positivos

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Pues bien, Malcom Kendrick en su libro señala las 10 herramientas que permitirán acercarse a la verdad en medicina (¡que para eso es escocés!), y que son capítulos de su texto con títulos tan sugerentes como “Asociación no significa causalidad“, “Las vidas no pueden ser salvadas: todos vamos a morir“, “Reducir números no es lo mismo que reducir riesgos” o “Los médicos pueden dañar seriamente su salud

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http://www.thelancet.com/pdfs/journals/lancet/PIIS0140-6736(02)09327-3.pdf

En el capítulo 2, “Las vidas no pueden ser salvadas: todos vamos a morir” pone el ejemplo del colesterol. Para ilustrarlo, Kendrick utiliza unas rimbombantes declaraciones que Sir Rory Collins, el apóstol del colesterol, realizó a la prensa, tras la finalización del “ensayo clínico definitivo” que el dirigió sobre las bondades de recomendar estatinas “ampliamente”:

“Son resultados impresionantes que tienen implicaciones importantísimas para la salud pública. Hemos demostrado que los fármacos para reducir el colesterol pueden proteger a un rango de personas mayor del que pensábamos, previniendo ataques cardiacos y accidentes cerebrales. En este ensayo clínico, 10.000 personas tomaron estatinas. Si hubieran sido 10 millones, se hubieran salvado 50.000 vidas cada año, es decir, 100 vidas a la semana”

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https://www.bhf.org.uk/research/our-top-professors/professor-rory-collins

Así de contento se quedó tras estas extraordinarias declaraciones (como saben, Collins está liderando el ataque al BMJ por atreverse a pedir transparencia con los datos de los ensayos clínicos realizados con estatinas)

Kendrick contesta a Collins en su libro:

“El primer problema con estas declaraciones es que ninguna vida puede ser salvada. Todas las personas del estudio van a morir (de hecho, muy pocas de las que participaron deben seguir vivas). Es cierto que al final del estudio había más personas vivas entre las que tomaban estatinas que entre las que tomaron placebo. Pero la verdadera cuestión es ¿cuánto más vivieron las personas que tomaron estatinas respecto a las que no lo hicieron?”

¿Vivieron 10 años más?

¿Un año más?

Kendrick responde:

“No. Vivieron 3 meses más”

Y continua:

“Está claro que el ejemplo ridículo de 10 millones se eligió para poder tener un titular llamativo. Pero si queremos hacernos una idea más equilibrada sería bueno utilizar cifras más manejables… Lo que realmente dice el estudio es que es necesario tratar a 200 personas con estatinas durante 1 año para que 1 persona extra esté viva al final del año.. Es decir, hemos tratado a 199 personas sin necesidad y, al afortunado que ha sido beneficiado, le hemos prolongado 3 meses su vida; aunque, finalmente, también morirá”

Kendrick dice exactamente lo mismo que Collins pero obtendría menos titulares y, con seguridad, conseguiría vender menos estatinas:

“¡Ah, el poder de las palabras!… un concepto como “salvar vidas” está detrás de que cada día en el Reino Unido 6 millones de personas estén tomando estatinas, con un coste para la economía nacional de aproximadamente 2000 millones de libras anuales .. y con otros 6 millones de británicos a punto de comenzar sus tratamientos”

Queridos ciudadanos y ciudadanas: la próxima vez que su médico les aconseje tomar estatinas, pregúntenle cuanto tiempo más de vida tendrán si lo hacen.

Kendrick lo hizo y las respuestas de los galenos estaban entre 2 y 10 años más. Ningún médico se acercó a las modestas 12 semanas.

Como dice Kendrick:

“Es extraño. El dato más importante sobre los efectos de las estatinas es desconocido por la mayoría de los médicos. Yo llamo a esto “el perro que no ladra”; la estatina de Baskerville”

Pero además de desconocer el efecto real de las estatinas, los médicosdesconocemos sus efectos secundarios porque no tenemos acceso a los datos de los ensayos clínicos: mala combinación para hacer recomendaciones.

¿Alguien está dispuesto a tomar estatinas durante años sabiendo que solo beneficiarán a 1 de cada 200 personas cada año, prolongando solo unas semanas su vida y sabiendo que los efectos secundarios musculares podrían llegar a afectar a más de 40? (y no hablamos de la diabetes o de los efectos cognitivos)

Pero Kendrick continua con un ejemplo para que seamos conscientes de lo que está pasando con estos fármacos y su diferente valoración comparativa:

“El NICE ha rechazado el ipilimumab para el melanoma metástasico porque cada QUALY* sale por unos 80 mil libras”

*(QUALY es una medida de costo efectividad; los medicamentos con QUALYs mayores de 20-30 mil libras no son aceptados por el NICE para su financiación pública en Inglaterra por aportar pocos beneficios en relación con su costo)

Pues bien, según los cálculos de Kendrick, tratar con estatinas a pacientes de alto riesgo, en prevención primaria, supone unas 66.000 libras por QUALY, mucho más de lo aceptado por el NICE.

Concluye Kendrik:

“Cuando vuelva a escuchar palabras “vidas salvadas” repita este mantra: No podemos salvar vidas, solo retrasar la muerte. Por supuesto, quien utilice esa expresión no es científico en absoluto y debe sospechar que está intentando venderle un medicamento”

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https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27043432

Pues bien, Juan Gérvas nos ha señalado (Kendrick también lo hubiera hecho) que no es correcto utilizar el argumento “salvar vidas” como hemos hecho en la última entrada publicada sobre “La guerra de las estatinas“; nos dejamos llevar por la retórica dominante como también lo ha hecho, Fiona Godlee y el propio BMJ (y esta no es una excusa pero sí una disculpa).

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http://www.bmj.com/content/354/bmj.i4963/rapid-responses

Nos remite Gérvas, el link a una respuesta rápida realizada al comentario de la editora del BMJ, la Dra Godlee, por parte de los autores de un artículo publicado recientemente sobre estatinas y mortalidad:

“Estimada Dra. Goodlee: ¿Cómo podemos resolver la disputa sobre el valor de las estatinas? Por supuesto, los grandes ensayos clínicos aleatorios (ECAs) son la columna vertebral de la evidencia y debemos respetar sus datos sobre eficacia y seguridad. Sin embargo, no despejan algunas dudas dada la selección de pacientes que participan en los ensayos, el estrecho control realizado de los eventos adversos durante los ensayos y los vínculos con la industria de la mayor parte de sus autores. La reciente revisión de Collins et al ofrece un amplio resumen de los datos de los ensayos clínicos aleatorios sobre la eficacia y seguridad de los tratamientos con estatinas. Como el objetivo principal de este tipo de tratamientos es prevenir el infarto de miocardio, la causa más común de muerte en esta población, el consumidor tiene derecho a saber si las estatinas mejorarán su esperanza de vida..; (pero) cuando se analizan los datos globalmente, se comprueba que en realidad hay muy poco efecto sobre la supervivencia. Podría haber un pequeño beneficio, pero sería mínimo en comparación con el que aporta por ejemplo, no fumar”

¡Y tan mínimo!

Pues que quede claro:

Las estatinas no salvan vidas

Como mucho, en pacientes de alto riesgo, pueden retrasar la muerte unas semanas a costa de tratar inútilmente a la mayoría de las personas, dañar a mucha más gente de la que benefician y despilfarrar ingentes cantidades de dinero público

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http://www.nogracias.eu/2014/08/07/os-midais-el-colesterol-sed-felices/

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